España celebra su segundo Mundial con una fiesta multitudinaria en Madrid
La selección española desfiló por las calles de la capital ante una multitud de aficionados tras ganar su segunda Copa del Mundo. La celebración incluyó homenajes, anécdotas y el emotivo recuerdo a María Caamaño.
Una victoria colectiva que se festeja en las calles
España se echó a la calle para celebrar el segundo Mundial de su historia. La histórica segunda estrella se festejó con una multitud que colapsó las calles de Madrid, en una rúa que dio para todo: desde momentos emotivos hasta anécdotas curiosas. Luis de la Fuente y los 26 futbolistas fueron los protagonistas de una celebración que, según el análisis de AS, confirmó la clave del éxito: "España ha ganado su segundo Mundial como ganó el primero, porque mientras los demás eran selecciones ellos fueron un equipo".
El lujo de los "acompañantes" y el estilo que triunfa
El mérito de Luis de la Fuente, según el diario, fue "hacer un equipo en el que los que a priori se consideraban 'acompañantes de lujo' acabaron siendo el auténtico lujo del campeón". Nombres como Porro, Cucurella, Cubarsí o el propio Ferran Torres, autor del gol del título, fueron destacados. Se subraya también que la selección "empezó a ganar títulos desde que se encomendó al estilo Barça y mandó a paseo la famosa furia", un camino iniciado por Luis Aragonés en 2008 y continuado por Del Bosque y sus sucesores. El empaque del equipo fue clave, generando "miedo" en rivales como Francia, Argentina o Inglaterra.
De la protocolaria rúa al autobús desenfadado
La celebración comenzó con los actos protocolarios. La cabeza gacha de Álex Baena al saludar al presidente Pedro Sánchez, una palmada de Borja Iglesias al presidente o la conversación risueña entre este último y Luis de la Fuente fueron de los primeros detalles. El traje de Loewe, de color azul claro con una manga por fuera y valorado en 4.730 euros, desató un sinfín de comentarios. El trasiego de Zarzuela a Moncloa dejó un susto cuando tuvieron que avisar a Rodri de que se dejaba la Copa del Mundo.
Más tarde, en el autobús, la comitiva se puso cómoda. Ferran Torres, Marcos Llorente y Marc Pubill se quitaron la camiseta para tomar el sol. El héroe de la final lució una gorra roja con el grabado "Make Spain Great Again", una adaptación del lema de Donald Trump, que voló al rozar una rama de un árbol. Trump, que presenció la final en directo, fue objeto de imitaciones divertidas, como la de Mikel Merino replicando su popular baile.
Momentos emotivos y símbolos del pasillo
El ambiente festivo permitió que el autobús se convirtiera en una pista de baile improvisada. Rodri sacó "los pasos prohibidos", seguido por Lamine Yamal y Nico Williams. Borja Iglesias llevó las riendas de la música, subiendo el ánimo cuando Yeremy Pino le regaló un peluche de oso panda. Las gafas de sol fueron un complemento común: desde las dobles de Pedro Porro a las gigantes de Mikel Merino, pasando por los cristales amarillos de Marcos Llorente, que lideró "el clan del Atleti" junto a Marc Pubill y Baena, este último con una bandera española con el escudo rojiblanco. Álex Baena vivió además su cumpleaños más feliz.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a María Caamaño, la "Princesa Futbolera Guerrera". Álex Baena y Rodri se acordaron de ella durante la celebración. María, que fue una gran protagonista en la celebración de la Eurocopa 2024, falleció el pasado mes de abril tras luchar contra un sarcoma de Ewing. Lamine Yamal, por su parte, demostró que sigue siendo "un niño que juega a fútbol": se comió un cono de chuches y se puso la corona de plástico de Grimaldo en la cabeza.
Los detalles que se vieron y la fiesta en Cibeles
Los aficionados, que poblaron las calles, tiraron a los campeones desde bufandas, banderas y hasta un cartón de la Copa del Mundo con la cara de Luis de la Fuente. Se vieron carteles pidiendo una "Velada del Año VII: Paredes vs. Gavi" y hasta uno de Keyne, el hermano de Lamine, santificado. La noche no pudo terminar sin algún incidente menor: en el ir y venir de la Copa, Fabián le dio un golpe con el trofeo a Laporte en la cabeza. La fiesta culminó en Cibeles para el recuerdo de todos unos bicampeones del mundo y de un país entero.
Repercusiones en el mercado: el caso Ferran Torres
La celebración dejó también una imagen significativa para el mercado de fichajes. Marc Pubill y Ferran Torres fueron fotografiados besando la Copa del Mundo en una publicación del Atlético de Madrid con el texto "¿Quién quiere ser la copa?". Ferran Torres, que tiene un año de contrato con el FC Barcelona, es un futbolista "del que el club rojiblanco lleva mucho tiempo gustando". El Atlético mostró su orgullo por el Mundial de sus jugadores y, con este guiño al autor del gol del título, se posiciona en un escenario de posible interés, pendiente de las decisiones del jugador y su entorno.
Un Mundial que deja huella más allá del título
El éxito de España no solo se mide en copas. La celebración puso de relieve la unión de un grupo y la capacidad de conectar con un país. Desde el homenaje a María Caamaño hasta las anécdotas de los jugadores en el autobús, todo contribuyó a crear una narrativa de éxito colectivo. Como señaló la crónica, "fue admirable el Mundial que Leo Messi ha hecho con casi 40 años", pero fue España quien supo imponer su estilo y su empaque para levantar la Copa del Mundo por segunda vez en su historia.
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