Alemania se juega su futuro en el Mundial con dudas tácticas y críticas a Nagelsmann
La selección alemana afronta los octavos de final contra Paraguay con incertidumbres en su esquema, especialmente en el mediocampo. Exjugadores como Lahm y Matthäus cuestionan la posición de Kimmich y el rendimiento de Pavlovic, mientras el seleccionador defiende su planteamiento.
Alemania llega a los octavos de final del Mundial con más interrogantes que certezas tras su trayectoria en la fase de grupos. Aunque su debut ante Curazao (7-1) y la victoria contra Costa de Marfil (2-1) aliviaron algunas dudas iniciales, la derrota ante Ecuador (2-1) en la última jornada reavivó un debate táctico que podría condicionar el futuro del equipo en el torneo. El centro de la polémica es la decisión de Julian Nagelsmann de alinear a Joshua Kimmich como lateral derecho, una posición que ha generado críticas incluso entre exjugadores como Philipp Lahm y Lothar Matthäus.
Nagelsmann, sin embargo, mantiene su postura. "Kimmich destacó en la Eurocopa como lateral, liderando en métricas clave", declaró ante la prensa, descartando cambios en su esquema. Una postura que contrasta con la de quienes conocen al Bayern de Múnich, donde se ha logrado éxito con Kimmich y Aleksandar Pavlovic como doble pivote. "No quiero prescindir de Felix Nmecha ni de Pavlovic", añadió, aunque las sensaciones en el campo no parecen respaldarle.
El principal foco de debate es la inestabilidad en el centro del campo. Pavlovic, de 22 años, ha sido señalado por errores en la salida de balón y falta de posicionamiento, dejando expuesta a una defensa que, con Kimmich desplazado a la banda, carece de su líder natural. "He observado pérdidas de balón evitables", señaló Lahm en declaraciones a Kicker. "Kimmich aportaría estabilidad al equipo. Sus cualidades —defensivas y en el pase largo— son necesarias por delante de la defensa".
La solución propuesta por el exlateral pasa por devolver a Kimmich al mediocampo junto a Nmecha, un jugador que ha convencido en el torneo, y apostar por otro lateral derecho. Una idea que Matthäus respaldó: "Es mejor para él y para el equipo que no juegue de lateral. No está rindiendo como se espera de un capitán".
En el apartado ofensivo, el tridente formado por Kai Havertz, Jamal Musiala y Florian Wirtz también ha sido cuestionado por su falta de eficacia. "Sabemos que aún no hemos alcanzado nuestro máximo nivel", reconoció Havertz, asumiendo la responsabilidad. Una autocrítica que refleja la realidad: Alemania, pese a su potencial, no termina de funcionar como un bloque cohesionado.
El delantero insistió en que el equipo trabaja para mejorar: "Hablamos mucho sobre lo que debemos corregir". Pero el tiempo apremia. El partido contra Paraguay en octavos será un examen clave. Si Nagelsmann persiste en su esquema, las dudas sobre su capacidad para ajustar tácticas en un torneo de alto nivel podrían aumentar.
El debate no es nuevo. Ya en la Eurocopa, Nagelsmann sorprendió al alinear a Kimmich como lateral, una decisión que entonces se justificó por la falta de alternativas. Sin embargo, en el Mundial, con otras opciones disponibles, la insistencia en un planteamiento que no termina de cuajar resulta difícil de entender.
Las críticas de Lahm y Matthäus no son voces aisladas. En el entorno de la selección se habla de un vestuario con divisiones, donde algunos jugadores cuestionan en privado la rigidez táctica del técnico. La derrota ante Ecuador, un rival teóricamente inferior, ha sido el detonante. "El centro del campo está siendo inestable", resumió Lahm, y las imágenes del partido lo confirman: balones perdidos en zonas peligrosas, transiciones lentas y una falta de conexión entre líneas.
Nagelsmann tiene dos opciones: mantener su apuesta o rectificar. Si Alemania cae ante Paraguay, las críticas podrían intensificarse, y el Mundial podría convertirse en un punto de inflexión en su trayectoria como seleccionador.
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